martes, 9 de abril de 2013

Juana de Arco y Nicolás Maduro.




Juana de Arco, (Francia 1412 - 1431), tuvo una revelación místico-religiosa y se dio a la tarea de expulsar a los ingleses de su país. Todos le creyeron a pesar de la corta edad y su condición de mujer.
El Rey Carlos VII la puso al frente del ejército y ella no se arredró, dio valor a unas tropas de hombres avezados pero faltos de fe, y los condujo de victoria en victoria hasta que la envidia, la cobardía  y los chismes, la llevaron a la hoguera. Hoy es una santa venerada en Francia y conocida en todo el mundo.
Nicolás Maduro también ha tenido su revelación, no se le aparecieron santos ni ángeles, sino el mismísimo Comandante Presidente Hugo Chávez, solo que no vestido de uniforme, ni siquiera con la camisa roja que lo hizo tan popular por su mal gusto, sino convertido en un emplumado, silbante, revoloteante y cagón pajarito de Sabaneta.
La encomienda del pajarito, -“Vayan a la victoria”. ¿Qué victoria?, ¿van a derrotar la inflación, la violencia urbana, el desabastecimiento y la baja productividad que el socialismo chavista ha dejado después de doce años de discursos maratónicos, amenazas a los medios y confiscaciones?
Ya tenemos un Papa latinoamericano, ahora sólo faltaría la canonización de San Hugo de Sabaneta, patrón del ALBA, y de San Nicolás de los Pajaritos, protector de los choferes de autobús.
Si algo le quedaba a Maduro para no ser creíble, ya lo logró, ahora; que acusen a la infeliz ave, si es que alguna vez existió, de ser enviada por la CIA para confundir el cerebro del mandatario y hacerlo decir boberías sin sonrojarse.

No hay comentarios: