martes, 6 de enero de 2015

Raúl Castro perdió la Memoria



Vamos a sacudirnos por un momento los fantasmas del embargo y prestar atención a ciertas declaraciones de Raúl Castro en el informe rendido a la Asamblea Nacional del Poder Popular que lo retratan de cuerpo entero y anuncian lo que viene. En cuanto a política interna, no existe ninguna voluntad de cambio.
La primera es que el régimen aún considera a los opositores pacíficos como “individuos que reciben dinero, instrucciones y oxígeno del exterior.” (Sic). Sin entrar en discusiones con el gobernante cubano, se le puede recordar que cuando el Movimiento 26 de Julio era solo un movimiento insurreccional armado, recibió instrucciones, dinero y oxígeno de la propia burguesía cubana de la época, incluyendo la colaboración personal del expresidente Carlos Prío Socarrás para la compra del yate Granma.
Una vez en el poder, el régimen comunista cubano recibió instrucciones, dinero y oxígeno de la extinta Unión Soviética durante decenas de años, mientras a su vez el régimen de los Castro brindaba instrucciones, dinero y oxígeno a cuanto movimiento guerrillero amenazaba con crear otro Viet Nam en América Latina o África. Hoy uno de los beneficiarios de las instrucciones, dinero y oxígeno suministrados por el régimen cubano, funge como Presidente de Venezuela.
La otra declaración interesante en el discurso de Raúl Castro padece del mismo encasillamiento político cuando presenta como aprobada en referendo (1976) una Carta Magna que más del 70% de la población actual de Cuba no votó, al no tener la edad requerida en aquel momento (16 años), o simplemente haber nacido después de esa fecha. Ningún ciudadano cubano menor de 54 años ha refrendado esa Constitución con su voto. A ellos habría que añadir los casi tres millones de votos en contra producto del referendo permanente de la emigración.
La falta de argumentos coherentes para mantenerse en el poder hace que el gobernante cubano olvide deliberadamente asuntos tan importantes de la historia reciente de la nación, historia de la que él mismo formó parte.



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