lunes, 30 de marzo de 2015

Daños.


Publicado por Diario de Cuba


Algo muy grave ocurre con el pueblo cubano, el equipo de béisbol que representó a Cuba en la recién concluida Serie del Caribe, al principio del torneo no lo hizo bien, pero después enderezo el rumbo y no se detuvo hasta alzarse con el octavo título después de 55 años. Mientras tanto, y he aquí la gravedad del asunto, muchos cubanos en la isla se alegraban de que el equipo representante de su país perdiera los juegos que perdió, entristecieron cuando Cuba venció a Puerto Rico y llegaron a encolerizarse cuando sucesivamente venció a los equipos de Venezuela, imbatible hasta ese momento, y finalmente a México en la discusión del primer lugar.
Decididamente el comunismo ha causado profundos daños  antropológicos en los cubanos, en Cuba hoy se aplaude al extranjero y se abuchea al nacional, se charanguea el himno patrio en una canción carnavalesca y el objetivo primario de los jóvenes, peloteros o médicos por igual, es llegar a la “yuma” y no solo llegar, sino obtener la ciudadanía norteamericana. De no ser esa, cualquier otra ciudadanía viene bien.
En la parte de Alemania que otrora ocupara la República Democrática, se viene produciendo un hecho curioso y alarmante, muchos jóvenes se enrolan en grupos xenófobos, racistas y antisemitas, prácticas que supuestamente estaban prohibidas cuando el comunismo era la religión oficial.
Parece ser que tanto en el caso de la Alemania Democrática como en el de Cuba, la reacción de un sector importante de las nuevas generaciones es en sentido opuesto y en la misma intensidad en que fueron adoctrinados. Rebeldía, frustración o pérdida de valores, las razones pueden ser diversas pero el resultado es el odio a todo lo que pueda traer a la mente las humillaciones sufridas bajo el régimen.
En un extraño silogismo, si los nazis pretendían exterminar a los judíos y los comunistas que vencieron a los nazis nos sometieron durante tantos años, es justo que odiemos a comunistas y judíos por igual. De igual forma, si los peloteros cubanos fueron alguna vez felicitados por Fidel Castro como embajadores de la Revolución, y ese mismo Fidel Castro y su revolución nos han hecho la vida tan difícil, nada más lógico que desear la derrota de los peloteros y de esa manera alcanzar un mínimo desquite, ruin desquite, que el amigo de mi enemigo sea derrotado no importa por quien.
A estos extremos de odio irracional ha llevado el comunismo a los cubanos, Cuba es el país donde  para unos los que se van son traidores y enemigos y para otros son héroes que se atrevieron a romper las cadenas. No ven que a fin de cuentas son nada más que peloteros, jóvenes que aunque se vayan o se queden van a seguir siendo cubanos porque eso es una condición que no se pierde, se nace cubano y se muere cubano, aunque un dictador se dedique a repartir a su antojo títulos de héroes y apátridas.
Que existan aberraciones como referirse con desprecio a un pelotero que se fue del país por querer probarse en el nivel más alto, o  desear la derrota del equipo nacional, es responsabilidad del gobernante Partido Comunista y sus líderes históricos que han elevado el odio y la intolerancia a niveles irracionales.
Los problemas a resolverse en Cuba no son solo de carácter económico, los más serios problemas que enfrenta el futuro del país son de carácter social y espiritual, el alma de la nación está enferma,   sufre de traumas provocados por una dictadura demasiado larga y cruenta que ha formado varias generaciones con los valores torcidos.


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