martes, 2 de marzo de 2010

No Tienen Escapatoria

Ahora el castrismo pretende desvirtuar la verdad en el caso de Orlando Zapata Tamayo, prisionero político fallecido el pasado 23 de febrero en el Hospital “Hermanos Ameijeiras”, después de 86 días en huelga de hambre.
No fue precisamente la asistencia médica lo que funcionó mal; de la profesionalidad, integridad y humanismo del personal médico cubano no caben dudas, lo que funciona mal en Cuba desde el año 1959 es el respeto a los derechos humanos. El régimen se ha escudado en la supuesta construcción de una sociedad más justa, y para ello ha recurrido al fusilamiento, destierro y privación de libertad de cualquier opositor. En unos casos los acusa de agentes del enemigo, en otros, de delincuentes comunes como ha ocurrido con Zapata Tamayo.
Este joven negro cubano sólo pedía ser tratado como lo que realmente era, un prisionero político y un ser humano. Su huelga fue el último recurso que el régimen le dejó para reclamar el no ser maltratado por los guardias de las prisiones por donde pasó, el ser separado de los reclusos comunes y permitirle comer de los alimentos suministrados por sus familiares y amigos. El gobierno cubano, como siempre, se comportó con tozudez y prefirió verlo muerto a ceder en cuestiones elementales que aún el tirano Batista concedió a los asaltantes del Cuartel Moncada hasta el momento en que fueron amnistiados.
La descalificación de sus enemigos políticos es el recurso más usado por el castrismo además de la represión más brutal contra cualquier manifestación disidente. El personal de la salud que atendió a Orlando Zapata Tamayo no tiene nada que ver con su fallecimiento, toda la responsabilidad es de los gobernantes y ninguna campaña mediática los limpiará de la infamia.
hildebrando.chaviano@yahoo.com
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martes, 23 de febrero de 2010

REPASO DE HISTORIA


“Libertad es el derecho que todo hombre tiene a se honrado, y a pensar y a hablar sin hipocresía”. José Martí

Durante la dictadura del General Gerardo Machado, se produjo un hecho que ha pasado a la historia de nuestra patria y recuerdo ahora, por tres razones. Una, el tirano de turno hacía caso omiso a la huelga de hambre que el joven líder comunista Julio Antonio Mella sostuvo durante 18 días con peligro para su vida. Otra, fue la frase pronunciada por el poeta y abogado Rubén Martínez Villena cuando llamó “asno con garras” al criminal gobernante. La tercera, Machado cedió y Mella fue liberado.
Hoy nos encontramos ante un hecho similar. Otro dictador tiene preso injustamente al joven Orlando Zapata Tamayo desde la Primavera Negra del 2003, sólo porque se atrevió a pensar por si mismo. Este joven cubano se encuentra en huelga de hambre desde hace más de dos meses y las autoridades cubanas hacen oídos sordos ante el reclamo de familiares, amigos, hermanos de lucha y personalidades de dentro y fuera del país.
¿Hasta cuándo los cubanos tendremos que soportar la soberbia, el odio y la brutalidad de unos gobernantes que han superado ampliamente a los dictadores precedentes? A Orlando Zapata Tamayo le queda poco de vida, quizás en estos momentos ya no esté entre nosotros, quiera Dios que sí. Quiera Dios que pueda vivir para ver su Cuba libre de tiranos y esbirros.

hildebrando.chaviano@yahoo.com
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martes, 9 de febrero de 2010

Justificación y Desglose de Tareas de los Centros Cívicos para el Entendimiento y la Integración Racial.
El Movimiento de Integración Racial “Juan Gualberto Gómez” (MIR), tiene como objetivos la integración efectiva y total de los ciudadanos cubanos sin diferencia de razas, en una sola nación constituida en los principios legados por nuestros próceres, y donde exista igualdad de oportunidades para todos.
A estos fines, el MIR destaca la situación especialmente discriminatoria y por ende lesiva a la dignidad humana, de los afro descendientes cubanos. Sirvan de referencia los siguientes datos:
Más del 60% de la población cubana está compuesta por negros y mestizos.
Sólo el 5% de los trabajadores vinculados al turismo internacional y otras actividades relacionadas con firmas extranjeras es afrodescendiente.
Los negros y mestizos participan en el 70% de las actividades del sector puramente estatal, mientras ocupan sólo el 35% de los puestos de dirección en este sector de la economía.
Los afro descendientes constituyen el 80% de la población penal.
En cuanto a la dirección del gobierno, tenemos que:
Son negros el 17% de los miembros del Buró Político del Comité Central del PCC; el 4% del Secretariado; el 35% del Consejo de Estado; el 8% del Consejo de Ministros; el 36% de los miembros de la Asamblea Nacional; el 35% de los miembros de las Asambleas Provinciales; y el 10% de la alta oficialidad de las Fuerzas Armadas.
El MIR divulga el aporte de los negros y mestizos a la historia, la cultura, la política y la economía de nuestra patria, procurando romper con los prejuicios, atavismos, mitos, miedos y complejos, que socavan la formación plena de la nacionalidad cubana a partir de su racialidad múltiple y diversa.
Fomentamos la creación de Centros Cívicos para el Entendimiento y la Integración Racial, donde se estudia la problemática racial a la vez que se eleva el nivel cultural de los afro descendientes que residen principalmente en zonas urbanas densamente pobladas y consideradas marginales.
Por tales razones, en estos centros se imparten conversatorios, video conferencias, lecturas comentadas, talleres literarios, y se prestan libros, revistas y otros materiales que tratan el problema de la discriminación y su solución, así como otros temas de carácter cultural.
La acción del MIR abarca todo el territorio de la República de Cuba, siendo representado en cada lugar por los Centros Cívicos que dirigen los delegados elegidos al efecto.

martes, 2 de febrero de 2010

Democracia, Economía de Mercado y Justicia Social





Existe la confusión muy común de que democracia y economía de mercado son una y la misma cosa, esto lleva a muchas personas a suponer que si alcanzamos el sistema democrático tan ansiado, todos nuestros problemas serán resueltos de inmediato, o, que con una economía de libre mercado daríamos un salto hacia la libertad. La verdad es otra, aunque ambos conceptos se encuentran en la actualidad íntimamente relacionados, no surgieron a la vez en el desarrollo de la humanidad.
Fue la democracia la génesis de la economía de mercado, el reconocimiento de que era necesario el cumplimiento de ciertos principios de carácter general para regir las relaciones del hombre en la sociedad moderna, llevó a la adopción de otros principios de carácter económico-mercantil.
Cuando hablamos de democracia nos referimos a relaciones creadas entre ciudadanos libres, cuando decimos economía de mercado entonces las relaciones se producen entre consumidores y productores igualmente libres.
Para el ciudadano son fundamentales, entre otros, el derecho a elegir a sus gobernantes y representantes o a ser elegido, a la libre expresión, a asociarse, reunirse o informarse, en un estado donde los poderes legislativo, ejecutivo y judicial, sean independientes y se encuentren debidamente balanceados entre si, bajo la mirada atenta de una prensa libre.
Este mismo ciudadano lo vemos convertido, gracias a la economía de mercado, en un consumidor/productor que puede tener acceso a una computadora, un teléfono celular o un automóvil, y vivir en la República Popular China, que nada tiene de popular, y aun con libre acceso al mercado, estar sofocado por una dictadura totalitaria.
Puede ocurrir también que el ciudadano viva en un país democrático y de libre mercado, pero su acceso a las ventajas del sistema se encuentra limitado al no existir, por ejemplo, un adecuado programa educacional.
Aún en países altamente industrializados, democráticos y de economía de mercado, no todos los ciudadanos disfrutan de sus ventajas. Para salvar estas diferencias, se necesita de justicia social, programas que de forma privada y/o estatal satisfagan las necesidades de los que por razones diversas, se encuentran en situación de inferioridad.
Pero la justicia social no es como el maná bíblico, -no cae del cielo-, se requiere de un alto nivel de eficiencia económica para garantizar una justicia social sostenida y de calidad. Alta productividad es sinónimo de economía de mercado y viceversa, las economías estatistas y centralizadas son por lo general seis veces menos productivas que las de libre mercado.
Entonces, democracia política, economía de mercado y justicia social, son categorías que no se excluyen entre si, antes bien, la democracia política sin una economía moderna que la sustente, se encontraría siempre en situación precaria como es el caso de algunas democracias latinoamericanas que, incapaces de satisfacer las necesidades de los más pobres, son víctimas de la desestabilización bien aprovechada (y en ocasiones provocada), por el totalitarismo populista siempre acechante.
La sostenibilidad del capitalismo depende del pleno empleo, la seguridad ambiental, la salud pública, la seguridad social, la educación, la diversidad cultural y la auténtica competencia, son necesidades vitales para el sistema, pero este no las crea de por si. Debemos esforzarnos por instituir, preservar y ampliar la democracia. Después vendrán los mercados libres y los beneficios sociales que no les son ajenos a la democracia.

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jueves, 24 de diciembre de 2009

SIN QUE SE OFENDAN




Se desató la furia en La Habana cuando un grupo de personalidades afroamericanas declararon su disgusto por la violación de los derechos humanos y la discriminación racial en la isla. Desde hace mucho tiempo se denuncia en distintas publicaciones literarias y de prensa del país, la situación de discriminación real, objetiva, que enfrenta la población afrodescendiente cubana.
Esta situación ha quedado demostrada con cifras y testimonios harto elocuentes, los que nadie ha puesto en duda, antes bien, las autoridades del país han sido receptivas a algunas de las denuncias al respecto, por lo que en estos momentos podemos ver,-es un ejemplo,- más rostros negros en nuestra televisión. Esto no se ha logrado sin lucha, los movimientos civilistas independientes como el Movimiento para la Integración Racial ¨Juan Gualberto Gómez¨, liderado desde hace más de 11 años por José Idelfonso Vélez, y más recientemente el Comité Ciudadano por la Integración Racial de Juan Antonio Madrazo, han desempeñado un papel importantísimo al servir de voz a las víctimas de la desigualdad enmascarada.
Es cierto que la represión policial es dirigida en proporción abrumadora contra individuos de piel negra, es cierto que nuestras prisiones están atetadas de jóvenes negros, así como también es cierto que negros y negras son discriminados en algunos empleos, sólo por su apariencia física. Esto no tiene nada que ver con los estudiantes africanos en Cuba ni con las llamadas guerras de liberación, todo lo que se haga a favor de los necesitados en cualquier parte del mundo está bien, si es para bien.
Lo que motiva a los luchadores por la igualdad racial en nuestra patria es lo mismo que lleva a Carlos Moore, que es cubano, a denunciar sin descanso el atropello; es lo mismo que ha motivado a estos intelectuales afroamericanos a definir su postura. La dignidad no siempre es un concepto intangible.
Hay blancos que ven con ojos europeos a los negros de Párraga, Mantilla o La Güinera, paternalistas y cultos con los mismos prejuicios y remilgos que en el siglo XIX, para ellos son como objetos de estudio, entre folklóricos y peligrosos. Hay negros que prefieren asimilarse y asentir como el Tío Tom de la historia, aunque antes hayan dicho no.

hildebrando.chaviano@yahoo.com
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LA APOLOGÍA DE UN FRACASO





El discurso clausura de la última sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular, fue uno más en la larga serie de discursos que hemos tenido que escuchar los cubanos a lo largo de cincuenta años de Revolución. De los llamados patrióticos a las amenazas, de los informes huecos a las promesas, sin dejar de tocar el punto referente a “lasincera voluntaddeCubadesolucionardefinitivamenteeldiferendoconEstadosUnidos”, que sincera y definitivamente aburre.
Es pública y notoria la incapacidad del gobierno cubano y del socialismo para lograr encausar el país en el sendero del desarrollo económico. En términos beisboleros nos encontramos ante un equipo mal entrenado, mal vestido y sin motivación, con una técnica obsoleta y tácticas y estrategias absolutamente desligadas de la realidad, sumado esto a un manager incapaz y un cuerpo de dirección que sólo asiente a cuanta locura se le ocurra al director. Con un equipo así a nadie se le ocurriría ganar un campeonato, pero ahí vamos, disciplina y fe en la ¿victoria? es lo que hace falta, nadie, durante medio siglo, ha podido hacerle la más mínima crítica o sugerencia al director del equipo, so pena de ser declarado traidor.
Frases tales como “hacer sostenible el socialismo”, “el desarrollo de la agricultura es un asunto de seguridad nacional”, o “se impone liberar en esta esfera, como en todas las demás, a las fuerzas productivas de restricciones para su desarrollo”, son carentes de sentido.
Lo que se impone en realidad es cambiar el sistema económico de monopolio estatal sobre los medios de producción, que mantiene frenada la productividad, a un sistema de economía de mercado que estimule las fuerzas productivas. Cambiar el sistema político dictatorial por un sistema democrático con tripartición de los poderes del Estado, y respeto a los derechos civiles y políticos de los ciudadanos, entre ellos, la libertad de expresión, de información, de reunión, de asociación, y la libertad de elegir a los gobernantes.
Cuba necesita que no se persiga ni reprima a nadie por tener un radio de onda corta, o un teléfono celular, o una computadora. Que las hordas fascistas dirigidas por la policía política no golpeen en las calles a manifestantes pacíficos que abogan por sus derechos conculcados. Cuba necesita que la tierra sea entregada en propiedad a quien esté dispuesto a trabajarla, que los centros de producción y servicios pasen a manos de quienes puedan hacerlos funcionar con eficiencia y no sigan en manos de una burocracia parásita que vive a expensas del pueblo.
En fin, lo que menos necesitamos son discursos manidos que no llevan a ninguna parte, ni dirigentes reciclados y vueltos a reciclar que muestran como logros una larga lista de ex-esposas cómodamente asentadas en casas de la extinta burguesía criolla.
No necesitamos tampoco que los dirigentes y sus familiares se hospeden en lujosos hoteles y casas de Varadero, cayos adyacentes a la isla, y otros sitios de la geografía nacional, así como en viajes de trabajo/placer al exterior. Esto también va contra las facturas que reciben regularmente, lo cual los mantiene alejados de las penurias cotidianas del cubano.
Nuestro país, para vergüenza nuestra, sobrevive gracias a la buena voluntad –o intereses egoístas- de mecenas provenientes de cualquier lugar del planeta. Desde que se acabó el maridaje con la Unión Soviética, cualquier cosa viene bien, un préstamo de aquí, una ayudita de allá, unos médicos exportables y explotados obligados por las circunstancias, y así sin poder salir del pantano en que nos metió la irresponsabilidad de nuestros líderes y donde nos mantiene su tozudez y miedo a los cambios inevitables.
Las amenazas proferidas contra la sociedad civil ya no intimidan a nadie, hagan lo suyo, de todos modos el tiempo para los geriócratas llega a su fin como le llegó a sus parientes los dinosaurios.

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DERECHOS HUMANOS VS. REPRESIÓN INHUMANA

El día diez de diciembre, el movimiento opositor cubano celebró el Día Internacional de los Derechos Humanos. De una forma u otra se recordó la promulgación de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre.
Las Damas de Blanco, dignas representantes de la mujer cubana, salieron a la calle para abogar por los suyos sin más armas que el amor por la libertad. Sus hijos y esposos fueron condenados a largas penas de prisión hace más de seis años, por “infracciones” y “delitos” tales como: poseer un radio receptor, tener habilitada una biblioteca en su domicilio, recoger firmas para el Proyecto Varela de acuerdo con la propia Constitución de la República, divulgar noticias públicas y verídicas, distribuir ejemplares de la Declaración Universal de Derechos Humanos, entregar medicamentos gratuitamente a personas necesitadas, y así toda una serie de hechos sólo punibles en la Cuba de hoy.
Estas mujeres fueron agredidas verbal y físicamente por una horda lacayuna convocada por la policía política del régimen. ¿Será que en un país donde falta casi todo lo necesario para vivir, están en falta la vergüenza y los principios morales? Jóvenes de ambos sexos y otros no tan jóvenes conformaban la jauría, y para completar la obra, la misma policía política aparentaba proteger a las manifestantes del ataque brutal que ellos mismos orquestaron.
Las libertades de reunión, asociación, expresión, información y de movimiento, son algunos de los derechos refrendados en la antes citada Declaración y en los Pactos Internacionales de Derechos Civiles y Políticos, establecen normas que van más allá de los intereses particulares de cualquier gobierno, tienen un carácter general y sólo las dictaduras les temen y hacen hasta lo imposible para no aplicarlas. Cuba como nación es firmante de los mencionados documentos.
Vejar y golpear mujeres no es sólo una violación de sus derechos, sino también una falta de hombría en el sentido más conocido de la palabra.

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